Hace poco más de un año

 

Hace poco más de un año, me introduje en la aventura de empezar un blog, durante todo este tiempo he escrito con  una frecuencia de una vez por semana.

Quiero agradecer a todas las personas que han leído mis entradas además muy largas, tal y como opina uno de mis hijos.

Tengo un grupo de seguidores, un reducido número de ellos procede de mi entorno familiar y de amistad, el resto son personas desconocidas. Yo también me he convertido en seguidora de otros blogs, unos de poesía, otros relatos,  viajes…, de los que aprendo cada día.

He recibido visitas  de gente de España, pero también de otros lugares: Alemania, Francia, Finlandia, Italia, Luxemburgo, Suiza, Argentina, Bolivia,  Chile, Cuba, Colombia, Costa Rica, Ecuador; Guatemala, Honduras, Méjico, Nicaragua, Perú, Venezuela, Canadá , Estados Unidos,  India, Emiratos Árabes, Filipinas, Hong Kong, China, Kenia.

 

Ahora voy a dejar de escribir en “Azul, verde y a veces, gris” , dispongo de menos tiempo para poder dedicarme a ello, más volumen de trabajo, el deseo de embarcarme en proyectos ya iniciados pero no acabados, y por otras razones que nadie elige y que a su vez generan algunos imperativos casi ineludibles.

 

Con sentimientos encontrados y bastante emocionada quiero deciros que MUCHAS GRACIAS, por haberme animado a escribir durante todo este tiempo.

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Película “Cold War”

Descubrí al director Pawl Pawlikowski, con su pelícuala “Ida”, me fascinó, por ese motivo no he querido perderme “Cold War”.

Estos dos artículos expresan perfectamente lo que he sentido al verla.

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http://www.elmundo.es/metropoli/cine/2018/10/04/5bb4f41446163fb7908b457f.html

Cold War: la más triste y bella historia jamás contada

https://elpais.com/cultura/2018/10/04/actualidad/1538670996_106552.html

Qué belleza sobre los amores difíciles

Pawel Pawlikowski tiene la capacidad de crear imágenes inolvidables

 

 

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“Ida “ y “Cold Ward” son dos obras magistrales. Aunque no sea necesario elegir, escojo a “Ida”.

“Cold Ward”  , con esa iglesia, que el director  , la presenta en dos ocasiones, en ruinas, devorada, casi destruida del todo, pero entre sus paredes rotas perviven el dibujo de unos ojos oscuros, los ojos de Dios, y una maravillosa cúpula abierta al cielo…

Esa canción que se repite varias veces siempre la misma y siempre tan distinta “Ojos negros lloráis porque no podéis estar juntos …”.

Y el final sublime, desgarrador, bello, triste y poético…sobretodo eso muy triste y muy poético.

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Noticias de septiembre

 

Noticias de septiembre

  • El misterio de la gran dama de oro

Los investigadores desentierran en Parla, tras una década de trabajos, el mayor cementerio prehistórico de España, del tercer milenio antes de Cristo y que alberga 160 cuerpos.

https://elpais.com/cultura/2018/09/12/actualidad/1536766400_338655.html

 

 

 

–          ‘Te regalo un loco’

http://www.elmundo.es/cronica/2018/09/14/5b951b5ee2704ec02e8b4586.html

–          Un pueblo francés promociona el acceso a la vivienda vendiendo casas a 1 euro

https://www.larazon.es/internacional/un-pueblo-frances-promociona-el-acceso-a-la-vivienda-vendiendo-casas-a-1-euro-LJ19326937

  • Asesinada una niña de nueve años a manos de su esposo en el noroeste de Afganistán

http://www.elmundo.es/internacional/2018/07/30/5b5f40aae5fdea2d028b470e.html

  • El maestro que desafía al analfabetismo desde una balsa

Un profesor de Filipinas crea una escuela flotante para recorrer el río y enseñar a los jóvenes a leer

https://elpais.com/elpais/2018/07/30/planeta_futuro/1532969083_238010.html

–          Esta jienense puede leer su agenda telefónica gracias a los dibujos de su nieto

https://verne.elpais.com/verne/2018/08/04/articulo/1533395718_956566.html

–          Cómo convertir zorros salvajes en dóciles perritos

Identifican la base genética de la domesticación en raposos criados en cautividad durante generaciones

https://elpais.com/elpais/2018/08/06/ciencia/1533535410_317257.htmlhttps://elpais.com/elpais/2018/08/06/ciencia/1533535410_317257.html

–          La casa de los horrores que fue invisible durante dos décadas para la policía británica

Fred West, uno de los mayores asesinos en serie de nuestra historia más reciente, mató con ayuda de su esposa a al menos 20 jóvenes que enterraban en el sótano o en el jardín de su hogar en Gloucester

https://elpais.com/politica/2018/09/06/cronica_negra/1536228017_320596.html

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De Stromboli de Rosselini a las islas Eolias

De Stromboli de Rosselini a las islas Eolias

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Recuerdo cuando era niña ver en la televisión una película en blanco y negro  que me impresionó por la fuerza y belleza de sus imágenes. No entendí absolutamente nada del argumento, me llamaba la atención el volcán, las viejas mujeres vestidas de negro con su pañuelo en la cabeza murmurando sobre una joven rubia y extranjera, en aquellas edades todo lo resumía en buenos y malos, no alcanzaba a descubrir ni que hacía esa joven allí, ni si era buena o mala. Me quedé con el nombre del lugar que daba título a la película “Strombolí”, sonaba bien, me gustaba… Muchos años después volvieron a ponerla de nuevo en la tele, el título era más largo del que yo recordaba “Stromboli, tierra de Dios”, no me volvió a dejar indiferente, la interpreté de otra manera, y descubrí otros detalles que la hacían aún más fascinante. La dureza y contrariedad de la gente de la isla hacia ella, “Karin” (Ingrid Berman), la intrusa, la conducen a otro infierno diferente del que ella venía huyendo. Las discrepancias entre la protagonista y su marido que es de la isla, se hacen cada vez más manifiestas, él se siente cada vez  más  frustrado y presionado por la gente, por la inadaptación de su mujer, y  la encierra… Hay tantas metáforas en la película…, como  la forma en que recibe Stromboli a Karini, todas las casas están cerradas, ella camina por un pueblo sin nadie, desierto, pero sabemos que hay vida porque en un momento dado se escucha llorar a un niño. La imagen de  Ingrid Berman subiendo sola al volcán, ¡con alpargatas¡¡¡¡, su lucha contra todo, su fuerza por no rendirse…,¡ ella y el volcán ¡. Stromboli de Rossellini, por otro lado, tiene mucho de documental muestra la pobreza de la isla, sus tradiciones , dejando como testimonio la forma de su pesca del atún, la erupción del volcán que era real, las  supersticiones y prejuicios de los isleños..

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Debido a la historia de amor entre Ingrid Berman y  Rossellini que  fue duramente criticada en su época, ambos estaban casados con otras parejas,  se les castigó con críticas feroces hacia la película, que resultó  un auténtico fracaso de taquilla. Hoy sin embargo está considerada como una obra imprescindible del cine neorrealista.

Fue esa película la que me llevó a tener el sueño de conocer esa isla, aunque entonces, no la sabía situarla si quiera en el mapa… Con los años, me volví a encontrar con ese nombre Strombóli…, y empecé a ir completando el puzle, está en Italia, en el mar Tirreno, una de las siete islas Eolias…,  declaradas Patrimonio de la Humanidad. Leía que no tenía agua potable y que solo una vez por semana una barca se acercaba hasta allí partiendo desde Lípari.

Stromboli estaba en mi lista de lugares que algún día me gustaría conocer, pero lo consideraba casi como un deseo más cercano de lo inalcanzable.

Este verano he tenido la oportunidad de conocer estas islas con nombre que hacen honor a los dioses Eolo, a Vulcano y a Líparo. Las siete islas volcánicas son muy diferentes entre sí, pero les une el amor y el respeto hacia un tipo de vida que se rige no tanto por las comodidades, el consumo y el lujo, sino el por el valor de vivir acorde con la naturaleza, disfrutar de los atardeceres más hermosos, del azul muy claro de su mar, de la sencillez de sus casas todas siempre luciendo hermosos jardines de gran colorido, del enigma, el dominio y la épica de sus volcanes. Vivir en estas islas es ver que es posible y real, que la felicidad está en una vida sin tiempo, en un presente continúo,  un demostrar que esas frases y mensajes que nos llegan a través del whatsaap, que leemos y pensamos que bonito, pero son tópicos, una falsedad…, pero existe y hay gente que está liberada de ese vacío existencial, de ese estrés continuo, de esa huida hacia de  la infelicidad que se intenta calmar comprando cada vez más cosas.

En estas islas ha empezado adentrarse el turismo principalmente del país, y muy lentamente de otros países, no quieren más hoteles, que además, cierran adrede a mitad de otoño   y durante todo el  invierno, quieren a pesar de la dureza del aislamiento, quedarse con ellos mismos, sentir solo ellos a su volcán …, quieren ser un punto y aparte.

Desde hace tan solo unos años les llega a través de los barcos agua potable y otros víveres,  no tienen servicio médico, y cuando hay emergencias se mueven por medio de helicópteros. En todas estas islas hay una pequeña escuela de Primaria, pero solo en Lípari hay un instituto de Secundaria y hace poco han inaugurado una universidad donde se imparte la carrera de Turismo, aunque se resisten y resisten, parece que poco a poco la invasión del turismo amenaza con erupciones más fuertes y destructivas que las lavas de sus volcanes.

Para llegar a estas islas hay que llegar hasta Millazzo en Sicilia o dese Nápoles, y elegir a cuál de las sietes islas quieres llegar, Vulcano, Salinas, Lípari, Panarea, Filicudi, Alicudi o Estrómboli.

Vulcano es junto a Estrómboli las dos únicas islas que tiene los volcanes activos, ya desde antes de acercase al puerto se empieza a oler a azufre,  resalta una roca en la entrada, que por su forma y sus  colores se percibe el dominio y la fuerza de su volcán. Son famosos sus baños de lodo, toda una experiencia por mi parte, bastante desagradable, no se ve el fondo, el lodo todo lo enturbia y el olor es fuerte y asqueroso, hay un gran reloj para medir el tiempo que pasas dentro, porque ese lodo es radiactivo, no se aconseja estar dentor más de diez o quince minutos. Resulta sorprendente cómo la gente no deja parte del cuerpo sin esparcirse el lodo …, realmente dicen que tiene funciones terapéuticas, y a muchas personas les gusta tanto que repite, desde luego, no es mi caso. Cuando sales de ese baño hay un camino que te conduce al mar donde se aconseja como imprescindible pasar a bañarte para eliminar el lodo, luego opcionalmente previo pago puedes pasar por una ducha para quitar esa suciedad, con un jabón que te han vendido previamente. Hay que ir con ropa de usar y tirar porque el fuerte olor se queda impregnado y no se va.

Lo que más me impactó de la isla fue la subida a su volcán, hay una parte de fumarolas,  vapores de azufre, que si aguantas y aconsejo que se aguante, el fuerte olor a huevos podridos, puedes contemplar los más bellos colores verdes, amarillos, grises, anaranjados, teniendo la sensación que caminas por otro planeta entre la humareda, vapores y ácidos, verdaderamente merece la pena, y por supuesto desde allí, las vistas del cráter y de la isla son impresionantes.

En Vulcano, pocas calles tiene aceras, hay que pasear con cuidando y apartándose cuando pasan las bicis, motos o coches, la mayoría meharis azules y verdes descapotables, o pequeños Fitat también sin techo. Hay una película de los años 50, que no he visto que se titula “Vulcano” y cuya protagonista es Anna Magnani, rodada allí, tal y como señala su título.

Posee Vulcano una de las dos playas de arena negra que hay  en todas islas Eolias, es fácil encontrar en su orilla pequeñas medusas transparentes con colaraciones, que destacan en la oscuridad de sus arenas, mostrando  una imagen  bella de   combinación de colores,  el azul muy claro de sus aguas que se une con   las arenas de color pizarra que las bordean.

En los alrededores de la isla hay zonas de mar termal, dónde se puede uno bañar entre sus aguas muy cálidas y relajantes.

Muchos invasores al contemplar las bocanadas de humo de Vulcano desde el mar y sentir el olor fuerte del azufre, pensaron con espanto que sin duda ese lugar era el infierno.

Salinas tiene seis cráteres inactivos, desde lejos se la distingue bien porque sobresalen las siluetas de sus destacados volcanes gemelos. Es la más frondosa, con gran variedad floral y destacan sus altos acantilados. Allí se encuentra “Pollara”, famosa por el rodaje de la  película “”El cartero y Pablo Neruda”. En todas estas islas se puede realizar senderismo, aquí se recomienda la subida   al monte de “Fosa delle Felci”, desde lo alto se divisan las siluetas de las otras islas.

Se puede ver en su costa el edificio tan blanco de la antigua fábrica de salinas, hoy totalmente abandonado. Resulta internacionalmente conocido su vino “malvasía” y sus alcaparras que exportan por todo el mundo. Son famosos en estas islas los granizados que se toman con cuchara, además  se les acompaña con una cucharada de nata, en la parte superior.

Desde la  costa de Salinas se puede  contemplar las famosas puertas azules y otras rocas de bonitas formas, además de calas maravillosas. Resulta imprescindible un baño entre sus aguas cristalinas que poseen todas las tonalidades del azul, pero que  conforme se llega a la orilla van adquiriendo otros  tonos más verdes y turquesas.

Alicudi,  la isla con menos civilización, apenas sin domesticar, es también conocida como “la isla del brezo”, no tiene carreteras, sus únicas  formas de transporte son las mulas y las barcas. Subiendo unas empinadas escaleras se llega  a la iglesia de san Bartolo , donde se pueden contemplar una buenas vistas, si sigues subiendo escalones hasta el final se puede llegar al pico de la montaña, que da nombre a la isla. Hay unas grutas llamadas “Timpone delle Femmenine”, donde las leyendas cuentan que era allí donde, se escondían las mujeres, para evitar ser descubiertas por  los piratas.

En alguna de sus casas los lugareños de la la isla, te pueden vender sus frutas u otros productos de elaboración casera.

Filicudi: conocida también por “la isla de los helechos”, para llegar hasta allí, se pasa en la travesía marítima por los farallones de “Canna”,” Montenassari” y la “Grottaa del Blue Marino” todo de una hermosura extraordinaria. Se puede realizar una subida al monte desde dónde se pueden contemplar ambas orillas de la isla.

La aldea tiene un diminuto museo etnográfico,  y solo cuenta  con un restaurante. Su playa, como todas las de las Eolias, es de piedras y rocas, por eso aconsejo para un viaje a estas islas llevar calzado tipo cangrejeras o escarpines. También resulta imprescindible ir bien protegido contra los mosquitos.

Lípari: es la isla más grande, su primera población data del siglo IV a.C. Los primitivos habitantes prehistoricos utilizaban una roca volcánica vítrea, la obsidiana con la que fabricaban sus arcaícas herramientas. Los habitantes de Lípari  a lo largo de su historia, han sufrido mucho  no solo  por las erupciones de los volcanes, que también, pero  sobre todo  por las terribles y numerosas invasiones, la más literaria la de “Barbarroja” que arrasó la ciudad  y secuestró a todas las mujeres, Lípari fue  una isla olvidada, donde la población ha tenido que emigrar durante décadas, y en la época de Mussolini, se utilizó su castillo para encarcelar a los presos políticos. Ha sido a partir de los años 50 cuando empezó a prosperar por la llegada del turismo siciliano. La isla cuenta con una ciudadela construida sobre un acantilado, dentro se encuentra el Museo Arqueológico y la catedral barroca de san Bartalomeo. La catedral posee un claustro benedictino de estilo normando, que era el original de la primera construcción. Dentro de la basílica destaca una escultura de plata de san Bartolomé, que lleva colgando de uno de sus brazos, un relicario con su propia piel, arrancada  durante la tortura a al que fue sometido.

Callejeando por las calles de la ciudad, hay una pequeña iglesia también de san Bartolomé, pero cuya escultura del santo choca porque parece más casi una caricatura irreverente, del mismo. Merece la pena perderse por sus calles y callejones llenos de vida, con numerosos bares, restaurantes y variadas  tiendas muchas de ellas de cerámica artesanal.

El puerto tiene mucho encanto con su faro,  las barcas  pesqueras,  sus populares tabernas, y detrás en lo alto, la ciudadela.

Hay un mirador “Cuatro Ojos” (Quattrochi), a las afueras de la ciudad, situado en  la parte superior de un  acantilado, desde este lugar,  se contemplan las mejores vistas de la isla de  Vulcano, que está en frente,  con sus columnas de humo a lo lejos, cubriéndola de misterio.

Panarea, la isla pintada toda de blanco y azul…, sin duda la más cuidada hasta el mínimo detalle. Desde hace unos años se ha puesto de moda entre los milaneses y los turistas con alto poder adquisitivo. Todo el transporte del interior es exclusivamente eléctrico, las motos, los escasos coches…, los taxis son meharis verdes y azules, por supuesto también eléctricos. Resulta interesante subir hasta la iglesia de san Pietro y luego continuar hasta la playa de guijarros… También se puede subir al pico más alto Pizzo del Corvo. Hay dos calas maravillosas también para darse un chapuzón Cala Junco, y cala Zimmari, ambas con un mar de  penetrante color aguamarina.

La isla tiene también muchos tramos sin aceras y como las calles son muy estrellas, se tiene que ir cediendo con frecuencia el paso o a los vehículos o a los transeúntes. Hay una parte de la isla que está totalmente deshabitada, y quedan zonas con restos de un poblado prehistórico.  De todas las Eolas, resulta  la más cara, pero también puedes encontrar restaurantes con precios asequibles para disfrutar de sus pescados y gambas recién pescados.

Panarea fue la isla más grande pero después de la última gran erosión, el volcán quedó sumergido dado lugar a un archipélago.  Resulta imprescindible e impresionante realizar un recorrido en barco por los cinco islotes que forman el archipiélago (Dattilo, Lisca Bianca, Basiluzzo, Lisca Nera y Bottaro).

El trayecto desde Panarea atravesando los islotes hasta Estróboli te cautiva, no puedes dejar de contemplar la isla donde predomina la silueta del volcán, con su nube de humo constante como un vaho imperecedero…,  desde la cubierta del barco, sientes   la brisa del mar  refrescando la piel, y se agradece que de vez en cuando,  te  salpiquen las olas durante un trayecto lento, en el que se mezclan las ansias encontradas por llegar a Stromboli sin “E”, y las ansias encontradas de no llegar todavía y seguir soñando con el encuentro…

Stromboli, poco tiene que ver con ese pueblo tan solo habitado por pescadores abandonados del mundo, o esas calles casi yermas, o esas  mujeres de medias gruesas y oscuras… Siguen los barcos pesqueros, pero con tintes alegres; perduran  las calles empinadas, pero repletas de tiendas;  de sus  gentes de antes …desconfiadas , nos encontramos ahora con gente  acogedora; aún sigue en píe la Casa Rossa donde, Ingrid Berman y Roberto Rossellini vivieron su apasionada historia de amor, pero una historia de amor que como tantas, no  pudo cumplir  el “Te querré siempre” , titulo que dio nombre a otra de sus   películas. Hoy  su Casa Roja, se encuentra  en venta, y no se puede dejar de sentir cierta melancolía .

Bordear el circunnavegando “Strombolicchio” mientras se contempla el atardecer, disfrutando de todos los colores de la puesta de sol hasta que  anochecer es una experiencia de las más hermosas de todo el viaje.

Hay una excursión a píe, que parte al atardecer con  guía, para contemplar la actividad del volcán al oscurecer, lo más difícil y cansado  es el regreso en la noche. Personalmente no la realicé, quien sabe si tal vez, si alguna vez regresara… No obstante, sí pude contemplar desde el mar la “Scicara de Fuoco” ( “Río de fuego”), algo único, especial,  barcos y barcos, todos quietos, con sus gentes en  silencio, todos en comunión, unidos, mirando hacia el volcán, con el mismo deseo… …, el momento en sí, evoca,  sin duda a la escena de la película,  cuando todo el pueblo se refugia en el mar dentro de  sus barcas rezando para que el volcán les perdone la vida. Nosotros no estamos temerosos por nuestras vidas, sino esperando poder observar como desciende  la lava de fuego hasta el mar…Las explosiones son cada 20 minutos aproximadamente, se oye primero  el rugido del volcán, mitad  enfado y mitad lamento, mitad ira, mitad dolor,… a continuación los ríos de fuego, que emergen de alguno de sus tres cráteres…, cómo lágrimas de sangre, una visión de enorme belleza y desgarro  a la vez, mítica, mágica, irreal, romántica, que emociona hasta humedecer la mirada. El magnetismo del volcán es tan atrayente que cuando parte el barco, no te quieres ir…, no quieres alejarte, porque más allá del volcán, tal vez, ya no quede nada que tenga la fuerza de poderte atrapar…

Queridos Ingrid Berman y Roberto Rossellini, gracias  por Stromboli, una historia mitad verdad, mitad casi inventada, que un día descubrió una niña, viendo en la tele una película de mayores. Aunque sin entenderla, supo  captar la belleza de las imágenes oscuras y tristes. Muchos años después algo que parecía irrealizable, me llevó a conocer y disfrutar de las islas Eolias, de ellas me llevo los baños en sus playas de guijarros y erizos, en sus calas y en altamar, sobretodo en altamar, cuando el calor asedia, resultan de una delicia indescriptible, refrescarse entre olas de un azul infinito, que te hace sentir que nadas por dentro  del cielo. Me llevo el escuchar, contemplar, oler, caminar y el sentir de sus volcanes, ese corazón externo que tanto respetan y nunca temen sus habitantes. Me llevo la lección aprendida de sus encantadoras gentes,  no hay dinero en el mundo, que  les empuje a vender  ni una esquina de su dura vida, jamás cambiarían sus austeras y bonitas casas dónde nunca falta un cuidado y hermoso jardín; ni renunciarían  a sus sencillas barcas, ni el dejar de disfrutar del pescado de su pesca ; ni desertarían de regir su vida por los colores de los atardeceres y amaneceres  sobre un mar muy azul; ni cederían la soledad de sus vidas, tan guardadas para adentro: ni jamás abandonaría a su volcán porque sería arrancarse mil latidos vivos en unas islas, mil latidos dormidos en otras, sus volcanes les protege y les envuelve de misterio y poesía su ardua existencia.

Llega el día del regreso, que me aleja a cada momento de unos días, en los que pude recuperar y rencontrar algo que tenía tan perdido… la serenidad, el sosiego, la tranquilidad, la quietud, la calma, la paz.

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Cantabria, azul, verde y a veces gris.

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Cantabria, azul, verde y a veces gris

En Cantabria,

la mar es azul, verde y  a veces gris

Cantabria,

donde las montañas son verdes, grises y a veces azules.

Cantabria,

de cielo  gris, azul y a veces verde.

Cantabria, donde el mar es casi siempre verde; sus montes son azules, a veces,  y su cielo casi nunca deja de ser gris.

Cantabria sabe a sardinas asadas, a anchoas, a cocido montañés, a queso picón,  a rabas, a sobaos y  a quesadas

El Cantábrico,  allí, de niña descubrí la mar, entre sus infinitas, frías y bravas olas aprendí a nadar. Fue en sus playas de arenas finas y suaves, dónde   construí castillos y fortalezas, busqué conchas y caracolas, que posteriormente, guardaba con nostalgia, en tarros de cristal con una pizca de aquellas arenas, mi pedazo de playa, para la gran ciudad sin mar.

No recuerdo que sentí la primera vez que contemplé el mar, ni cuando me  tragué olas sin querer…, pero  guardo en el álbum de mis sentimientos, cómo reaccionaron mis hijos, ante  su primera vez a orillas de la mar. .. Uno, con alegría, con  saltos y con volteretas se fue adentrando  entre  olas; otro, con una gran  carrera, acompañada de sus brazos extendidos y abiertos, fue directo a  abrazar la mar; y el último,  con miedo y atracción a la par,  le empujaban retroceder, mientras me cogía la mano, asustado, anhelando que le acercase a rozar con sus piececitos,  las aguas marinas de azul y de sal.

Entre las  aguas del Cantábrico,  se han convertido en muchachos valientes y fuertes, siempre se bañan.., ya sea  con nubes, con niebla, con calor, con frío, con sol, con lluvia…, sobre todo con lluvia, sin apenas nadie…, sintiendo las aguas dulces y saladas mezclándose a lo largo de su piel, de su pelo, sin toallas secas que les escurran, solo los  brincos y las cabriolas para entrar en calor.

Cantabria lo tiene todo altas montañas, suaves colinas y la mar…   Sus cuevas que hablan del origen, de la prehistoria (las Cuevas de Altamira, Cueva del Castillo y Cuevas de Las Monedas, ambas  en Puente Viesgo, Cuevas de Hornos de Peña en Corrales de Balbuena, Cullalvera  y Covalanas en Ramales de la Victoria, Cueva del Pendo en Escobedo de Camargo).

La arquitectura de sus casonas y palacetes, junto a  la de muchas de sus escuelas, que fueron construidas por los indianos, todas ellas perfectamente orientadas, bien asiladas, soleadas y muy bonitas, en esas condiciones, sin duda, se aprende mejor, y se educa  la belleza… Destacar solo algunas de sus construcciones más reconocidas como el Palacio de la Magdalena, o  El Centro Cultural Botín del arquitecto,  premio Pritzker, Renzo Piano, en Santander; Comillas con El Capricho de Gaudí , el Palacio de Sobrellano y su cementerio , que por su ubicación, y con  su ángel de piedra blanca que ha ido adquiriendo con los años  una  tonalidad gris ,  sobresale por encima de la tapia, trasmitiendo  una sensación de guarda, custodia y vela de   sus muertos, que sobrecoge.

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Es una delicia el pasear entre las calles  y callejuelas de sus pueblos con encanto como Santillana del Mar, Bárcena la Mayor, Potes, Castro Urdiales, Limpias ( famosa por su Cristo ), Comillas, San Vicente de la Barquera, Liéganes ( con su leyenda del Hombre Pez, y su Balneario), Bárcena la Mayor (con su calzada romana), Cartes, Garabandal ( con la casa museo de Cossio,  y famosa villa por las apariciones de la Virgen  a unos pastorcillos, a mediados del siglo pasado) Carmona, la Puebla Vieja de Laredo ( en el s XV partieron de este puerto, Isabel la Católica y su hija Juana hacia Flandes; y  en el s XVI desembarcó Catalina de Aragón y años más tarde tuvo una arribada una de las naves de Colón, y  desembarcó en 1556, Carlos V).

Las iglesias de Cantabria están situadas en enclaves privilegiados como La Bien Aparecida  o la ermita de las Nieves (por sus espectaculares vistas), el monasterio de  Santo Toribio de Liébana, o la hermosísima Santa María de Lebeña por su sencillez  y encanto… Hay una iglesia románica que merece la pena visitar, La colegiala de san Pedro en Cervatos, ya que posee  una gran variedad de motivos eróticos esculpidos en su fachada. No quiero dejar de mencionar un lugar, que para mí tiene un significado muy especial y  entrañable, El Real Santuario de Montes Claros (s.VIII),  un paraje rodeado de robles, hayas avellanos, con matorrales de árgomas, helechos, brezos, y desde allí se puede divisar parte del valle de Campoo y el río Ebro. Este bello lugar lo eligió mi abuela María para casarse, fue siempre una romántica, consiguió convencer a todos que ese era el lugar y no otro, obligando a los invitados a tener que  desplazarse en carruajes, carretas y caballos… En su época de novia de mi abuelo Valentín, le escribía una carta diaria que iba a echar a Aguilar de Campoo, para ello tenía que atravesar un monte a píe,  ni las prohibiciones de sus padres, ni la nieve, ni la lluvia, ni el sofocante calor, ni si quiera la fiebre cuando estuvo enferma, fueron impedimento, para que al joven Valentín cada día hasta el día de su boda, le faltara una carta, de la joven y soñadora, María.

Merece la pena perderse entre los bosques y Parque Naturales de Cantabria,  adentrarse en su naturaleza, aun con escondrijos sin domesticar y  disfrutar plenamente  con todos los sentidos. Los Picos de Europa, valles del Saja- Besaya, o por los montes donde  nace el río Asón,  el Bosque Aá. Caminar por entre robles, hayas, castaños,  eucaliptos, si  la tierra está húmeda se intensifica los olores y los colores, no es raro encontrase por sorpresa con algún jinete cabalgando entre estos páramos como salidos de una novela del siglo s.XIX. Algunos de  los animales que habitan esta tierra son la nutria, el tejón, los rebecos, los ciervos, el zorro, el lobo ibérico y los osos, sin olvidarnos de que en algunas zonas de los bosque te puedes cruzar  grupos de mariposas de color azul . Pasear entre los bosques que rodean el mar, escuchando el romper de las olas mezclada con los sonidos del campo…, Cantabria es principalmente verde con brumas y nieblas, que nunca estorban, ni sobran. Hay una excursión , que atraviesa un boscaje, donde las ramas y las raíces de ambos lado del camino se entrecruzan formando un túnel que conduce una bajada de 700 escalones altos y muy empinados, a medida que desciendes la retina se va llenado de vistas impresionantes, hasta llegar al Faro del Caballo, peor luego está el regreso…, otra vez ¡los 700 escalones!, parece que nunca se acaban, me falta el aire, creo que llegar es inalcanzable, pero se consigue, el esfuerzo, sin duda mereció la pena, un reto repleto de imágenes inolvidables que producen un montón de sensaciones, emociones y sentimientos… Pasan los años y sigo descubriendo un pueblo, o una cala, o una playa, o un bosque nuevo… , todavía quedan lugares poco frecuentados, senderos casi olvidados que conducen a espacios increíbles, este año he conocido el espectacular Bosque de Secuoyas del Monte de Cabezón.

La zona costera de Cantabria dispone de playas de 7 kilómetros como la de Laredo, la playa de Langre cercada por un acantilado ce 25 metros de altura, la extraordinaria  playa de Noja repleta de rocas que invaden el mar. La playa del Sardinero en Santander, una de las playas urbanas más bonitas del país. Recomiendo coger los barcos  (pedreñas) que salen de la Bahía de Santander y llegan a  playa del Puntal (Somo, Ribamontán al Mar), una lengua de  arena  que separa la desembocadura de la Ría de Cubas del mar abierto. Playas del Parque Natural de Oyambre, llena de  dunas que se mezclan con la vegetación. La  Playa de los Locos en Suances siempre me ha llamado la atención el nombre, ¿te vuelve loco la playa, o es que  atrae a los locos, o es refugio de psiquiatras y psicólogos, sin duda, los verdaderos locos?. Está   situada bajo un acantilado, desde lo alto del mismo se puede contemplar maravillosas puestas de sol.

La costa quebrada es de una belleza y un magnetismo tan impresionante que te deja sin habla, faltan los calificativos … la Playa de Arnia, con islotes, acantilados de roca caliza y una plataforma de abrasión dónde llegaba la antigua costa; la playa de los Covachos con  un islote que solo se puede acceder cuando hay baja mar. Y hay otras…, que me guardo el nombre como un valioso secreto, que solo a pocos podré revelar. Necesito volver perenemente e impregnarme de ese lugar, de sus imágenes, de sus olores, de su tacto, respirarlo,  ya por  siempre volver aquí, sentir el privilegio de estar ahí y formar parte de ello. Es una playa tan extrema en todo, casi salvaje en un día gris, en ocasiones  casi solitaria, otras poco frecuentada… Los grises, las nubes oscuras, las piedras la protegen de invadirla, dejar tus huellas en su  arena húmeda es revivir un personaje de las hermanas Brônte. Resulta tan bella, pero inhóspita que reta a que te atrevas a pisarla, a tocarla, a sentirla… , la arena te golpea de forma violenta la cara, las piernas, los brazos…, el viento te empuja para echarte, pero entre las nubes negras, se cuela un instante una hebra de sol que lo ilumina todo, te acaricia y te da todo su calor. Me gusta así salvaje,arisca, abrupta y extremendamente  bonita, bella a rabiar. Me atrapa, no escribo su nombre, lo guardo para mí, es mi bello secreto en el mundo.

Sobre la gastronomía cántabra, puedo decir que me gusta el chocolate con picatostes  de Límpias y de Líerganes, las anchoas de Santoña, las sardinas de Laredo, el cocido montañés de Bárcena la Mayor o de Carmona, los sobaos y quesadas del Valle del Pas, los helados junto al Casino de Santander, los quesos de Líebana, el orujo de Potes  y las rabas de todos sus pueblos, pero un poquito más las del El Pescador en  Laredo.

 

Todo el norte pose una enorme belleza,  Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, no sabría decir cuál más, pero me quedo con Cantabria porque se quiere más lo que mejor se conoce. Cómo curiosidad, una anécdota, algunos de los apellidos de mis antepasados tiene el nombre de pueblos cántabros . Nunca desde que era una niña he fallado  a su cita, además  allí tuve la suerte de  trabajar  un año, y cuando estoy cansada o triste o simplemente  sueño con un lugar que me gusta mucho, siempre pienso en paisajes, imágenes de esta tierruca, de esta maruca…

Me encanta todo de Cantabria sea con sol o con lluvia, en calma o con viento, en verano o en invierno. Siempre se  sabe que has llegado a Cantabria porque  de repente, todo el paisaje se vuelve más verde, y las vacas están más gordas y plácidas, y  en las barcas de los pescadores siempre hay  perro de aguas cántabro blanco mirando al horizonte, y todo es tan bonito que  ya  no sabes para donde mirar porque todo lo que ves te gusta tanto…, hasta hechizarte. Adentrarse en Cantabria es estar dentro de todas las tonalidades del verde, del azul y del gris.

El  primer amor, junto a un mar especialmente verde, bajo un cielo  azul muy claro, rodeado de  montes abrazados por una intensa niebla gris… Cantabria es aún más hermosa con besos y caricias, pero cuando faltan…, un halo de tristeza, en ocasiones,  empaña a sus verdes, enturbia a  sus azules y  a sus grises le cubre de más nubes, pero aun así, sigue siendo muy hermosa.

Siempre reaparezco  en Cantabria, tanto si me pierdo como si no me pierdo, tanto si estoy contenta o triste, saber que está ahí y siempre puedo volver, me da la fuerza, la energía, la paz necesaria para seguir un día más, y otro y otro y otro, hasta que pueda  regresar de nuevo y otra vez y siempre.

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Cervera,  bosque de la infancia perdida

 

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Cervera,  bosque de la infancia perdida

Cervera, me evoca a los veranos de mi infancia, a mis abuelos, a mis raíces.

Cervera fue en mi niñez un remanso de paz, de libertad, de descubrimientos y de alegría, un lugar donde me sentía protagonista de mi propio cuento.

Siempre en el periodo estival acudo algunos días, a  este hermosos pueblo rodeado de montañas y  bañado por los ríos Pisuerga y Ribera…,  cada cierto tiempo cambia, una casa más, una casa menos, un puente nuevo, desaparecieron los lavaderos, voló la gran pradera verde llena de sábanas y sábanas blancas, a secar al sol…,emergen  apartamentos..

Alcanzar Cervera era descubrir un mundo de pájaros muy diversos, de mariquitas que recorrían los dedos de las manos, mariposas de todos los tamaños y colores, escarabajos verdes y escarabajos de la patata, cantos de grillos y chicharras, saltos de sapos y de ranas,  el maullar en la noche de gatos asilvestrados, el sonido de los cencerros de las vacas y las ovejas, los pasos y los trotes de  caballos, el jugar con perros callejeros y con perros con dueño, la pesca de truchas y cangrejos, los gritos ante las culebrillas, el visto y no visto de zorros entre la maleza, espiar a los ciervos, encontrar huellas de  lobos  y de osos… ¿Quién puede ofrecer más en el mundo de una niña de 5 años ?.

Esa infancia de pueblo también estaba plagada de sabores…, las manzanas arrancadas del árbol sin dejarlas madurar, tan  ácidas y tan ricas; las ciruelas cluadias;  los perucos dilapidados de un bocado; la frescura de las fresas silvestres; las zanahorias pequeñas y tiernas; los guisantes verdes comidos desde su vaina…; las moras del camino ; la miel de espliego; la manzanilla que todavía se podía recoger de la campiña ,los  bocadillos con pan de torta,  la morcilla, los torreznos, la cecina, los dulces y deliciosos socorritos, sin olvidar, la maga de mi abuela  que hacía cuajadas, requesón, …tan ricos como nunca he vuelto a probar.

Cervera…

Cervera, iglesias donde subir a los campanarios;  ríos donde meter los pies hasta que se volvían morados; paseos interminables en bici, llegar más allá de donde se acababan las casas, las calles, más allá de la nada;  baños largos en el pantano; subir picos de  montañas; explorar   cuevas que resultaban ser iglesias rupestres, pillar fósiles con formas de conchas y caracolas que relatan que   el mar llegó hasta allí…

Cervera es bonita siempre… en verano con sus aguas limpias donde refrescarte; bonita en primavera, con los campos de mayo  plagados de amarillos lirones; bonita  en invierno tan blanca con la nieve …, aunque ya la nieve no es como la  recuerda mi madre, tan alta que alcanzaba  a los balcones de las casas, y entonces  los niños jugaban a tirarse desde las ventanas y mullirse en esa enorme capa helada; y  es sobretodo bonita  en otoño envuelta con los amarillentos y ocres robles, donde los  ciervos se enfrentan,  en plena berrea…

Los alrededores de Cervera son lugares especiales,  no muy transitados, algunos de estos lugares que merecen la pena conocerse son:

La Fuente del Cobre, allí nace el Pisuerga, bajo la parte subterránea de una cueva,  el   sendero  que conduce hasta allí, comienza en el pueblo de “Santa María de Redondo”, donde hay casonas con escudos, que  hablan de un pasado próspero y noble. Como curiosidad, en esta pequeña villa nacieron los tatarabuelos del príncipe Rainiero de Mónaco.

Otra bonita excursión es el nacimiento del río Ribera, cerca del pueblo Rabanal de las Llantas  rodeado  de bosques de hayas y los robles.

Una de las caminatas más célebres y que no requiere mucho esfuerzo  es  la del “Roblón de Estalaya”, un viejo roblón centenario que supera los 500 años, en el recorrido se puede disfrutar de hayas, robles, acebos, rebollos, guillomos, espinos, mostajos…

A unos pocos kilómetros de Cervera está “La Tejada de Tosande”, allí, se hallan los tejos más antiguos del sur de Europa, una vestigio de la era Terciaria, una excursión que realmente merece la pena. Cuenta la leyenda que con los frutos de estos árboles se suicidaban sus gentes antes de consentir ser invadidos por sus enemigos.

Los amantes de la naturaleza  y de la geología, no pueden dejar de visitar “Las Tuerces”, rocas erosionadas con formas extrañas y encantadas,  dando lugar a escondrijos, cuevas, torres, laberintos a veces sin vuelta atrás, monumentos erosionados y esculpidos por la naturaleza durante millones de  años, que han inspirado historias  reales e imaginarias sobre bandidos e huidos que han sobrevivido escondidos y nunca encontrados entre este paraje natural.

Para los amigos de los osos también existe una ruta “Senda Peña del Oso”, que además de osos, realmente difíciles, pero no imposibles de ver, se puede disfrutar de  huyas,  arrendajos y cárabos, buitres leonados, garzas, somormujo, lobos, jabalís, corzos y venados. Conserva la familia como un tesoro, una foto del abuelo Valentín junto a un osezno que se había acercado al pueblo de Cervera años ha…

Esta zona de la montaña palentina se puede disfrutar en ocasiones de grandes obras hechas por el hombre en comunión con la naturaleza, cómo “La calzada romana” que une las provincia palentina con Cantabria o el impresionante puerto de Piedras Luengas que enlaza las localidades palentinas con las cántabras,  o el espectacular recorrido de la “Ruta de los pantanos”, siempre que no sea en años de sequía, obvio.

Cervera y sus alrededores están plagados de iglesias rupestres,  románicas y en menor medida  de  góticas…, algunas de estas iglesias, colegiatas, castillos, pueblos medievales o conventos   son ahora hospederías, centros de estudios… Muchas de ellas son célebres, muy conocidas porque forman parte del Camino de Santiago cómo Frómista,  la iglesia de Santa María de las Victorias y del Camino en Carrión de los Condes. Uno de los caminos de Santiago  conecta Cantabria por medio del cauce del Río Besaya  a través de la localidad de Aguilar de Campoo, forman parte del Camino Francés. Entre otras joyas del románico está Moarves de Ojeda, la puerta del cementerio de Vega de Bur, la iglesia de San Salvador de Cantamuda,  La iglesia  de San Julián y Santa Basilisa Villaconancio, o la iglesia gótica de La Asunción en Traspeña.

 

Cuando era niña, entre las iglesias la que más me impresionaron  fue la ermita rupestre de los Santos Justo y Pastor (Olleros de Pisuerga) ,para poder visitarla hay que pedir la llave a una mujer del pueblo, se encuentra escavada en la roca,  posee una gran sencillez, simplicidad y belleza, muy cerca se halla una necrópolis de tumbas antropomorfas.

No se puede dejar de visitar “La villa romana  de La Olmeda “en  Saldaña que contiene mosaicos policromados que están considerados de los más perfectos y mejor conservados del mundo.

 

Resaltar  la gran obra de ingeniería hidráulica, “El Canal de Castilla”, que se llevó a cabo entre los siglos XVIII  y XIX. El proyecto en principio quería unir Reinosa con Segovia, cuenta con   24 esclusas entre Alar del Rey hasta Ribas de Campos donde se bifurca, se puede realizar un paseo en barca por una parte del antiguo recorrido.

 

La Catedral “San Antolín” de Palencia llamada la “Bella Desconocida” , desde fuera  es austera y poco atractiva, eso hace que  no permita adivinar el gran valor que esconde en su interior. Su estilo es principalmente gótico, aunque conserva la cripta románica y también hay restos visigodos, junto con decoraciones barrocas, renacentistas y neoclásicas.

 

Cervera, ¿qué ver?, en primer lugar su iglesia “Nuestra Señora del  Castillo” gótica del s. XVI , pero  la verdadera joya es el retablo hispano-flamenco, tallado en madera de nogal y policromado, con bajorrelieves de Felipe Vigarny y León Picardo,  situado dentro de la capilla funeraria. Resulta obligado conocer la ermita de San Vicente, donde hay una capilla escavada en la cueva y una  necrópolis que  data de s. VIII y IX.

Museo Etnográfico de Piedad Isla. Piedad Isla fue una mujer adelantada a su época, que con una vespa y una cámara fotográfica, se recorrió toda la montaña palentina dejando un testimonio fotográfico sobre las costumbres, la sociología, cultura y antropología de la zona rural. Autodidacta, curiosa e incansable  se dedicó  además de labor artística a crear junto a su marido,  este museo etnográfico, reflejo de un modo de vida rural ya extinguido. El admirable y concienzudo trabajo de esta gran mujer se pude ver como una muestra en este museo, que  refleja el  cariño, el  cuidado, la delicadeza,  y la dedicación de su compromiso con su tierra.

Lo mejor es recorrer el pueblo cerverano paseando bajo los soportales, fijándonos en sus escudos, degustando sus comidas típicas y haciendo una parada como mínimo en su parador y contemplar sus maravillosas vistas, a parte se come muy bien.

En Cervera y sus alrededores, se ha detenido el tiempo, se intensifican los sentidos, se respira lo auténtico, lo que en las grandes urbes se olvida… Todavía pasean hombrucos con cachaba y boina, y sus gentes utilizan vocablos terminados en “uco”. Tierra la palentina que para muchos no existe, mientras que para otros no saben si quiera situarla en el mapa.  Castilla León sufre una triste y penosa despoblación,  se escapa la vida de esos preciosos pueblos, donde se van deteriorando auténticas joyas de arte, donde se apaga y abandona a sus hombres, a sus mujeres y a los escasos niños que aún quedan, y todos lo sabemos y nadie lo para, porque nadie hace nada. Y en cierto modo los que permanecen en aldeas de  exiguos habitantes son en cierto modo unos héroes de “a contra tiempo”, con más verdad que todos y que nadie,  que han sacrificado su vida para que su pueblo agonizante no muera, o como en una epopeya, al menos, que no muera solo.

Cervera son los recuerdos de  veranos mi infancia mezclada con la infancia de mis hijos, los baños en los ríos, la recogida de fósiles, atravesar puentes de tablas de madera  a los que siempre fala alguna, nadar en el pantano, comer moras, coger ranas, sapos y culebrillas,  jugar al escondite en los pajares donde duermen los gatos, paseos incansables en bici, escalar montes, disfrazarse con las ropas que fueran de nuestros padres, tíos y abuelos,  asaltar de  noche  al cementerio y mejor con luna nueva,  entrar en casas abandonadas, sentirse como Tom Sawyer sin tenerte que escaparse de casa.

Cervera son  los abuelos, los juegos a la brisca y al tute, el fuego de la chimenea con las primeras tormentas de agosto… Cervera,  bosque de la infancia perdida.

 

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Las Pilis

Pilar y Pilar son dos profesoras de Educación Secundaria que imparten clases de filosofía y matemáticas en un instituto de Zaragoza. Hace unos años se les ocurrió la original idea de dar vida a libros que iban a ser desechados, creando con sus hojas diseños muy artísticos, que denotan una gran sensibilidad, a la par que se trasluce un trabajo muy cuidado y minucioso.

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Os recomiendo que entréis en su página de facebook y descubráis todo lo que hacen…, porque no solo trabajan con libros desahuciados, también realizan sortijas y pendientes preciosos.

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