El remordimiento

 

El remordimiento de Borges

Pasamos por la vida buscando un espacio de amor y protección, pero vivir no es una línea recta. Vivir es despedir, caer, fracasar, perder, frustrarse, llorar…, pero también es amar, conocer, aprender, lograr, reír… La vida no es como nos enseñaron un valle de lágrimas, aunque tengo que admitir que para algunas personas por desgracia, lo sea; ni tampoco la vida es un hedonismo continuo.  La vida aunque injusta,  está repleta de momentos felices que cuando llegan hay que vivir plenamente y guardarlos como tesoros, como medicinas para cuando nos atrape la tristeza. En la vida lo que más abundan son los días que no son felices, ni infelices, que son rutinarios, anodinos, cansinos, días que los pasamos como autómatas, que nos olvidamos de vivirlos pensando que ya los viviremos; como decía John Lennon: La vida es aquello que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo otros planes. O como dijo Woody Allen en Hannah y sus hermanas, Yo era feliz, pero no lo sabía.

Comparto este poema El remordimiento, esperando que nunca lleguemos a sentir ese remordimiento del que habla Borges, y si ya lo sentimos o empezamos a sentir, no hay que  dejar luchar, nunca rendirse y eliminar la resignación en nuestra vida, porque aún estamos a tiempo, de dejar de  cometer el peor de los pecados el de ser no felices.

El remordimiento de Borges

He cometido el peor de los pecados

que un hombre puede cometer. No he sido

feliz. Que los glaciares del olvido

me arrastren  y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego

arriesgado y hermoso de la vida, 

para la tierra, el agua, el aire, el fuego.

Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad. Mi mente

se aplicó a las simétricas porfías

del arte, que entreteje naderías.

Me legaron valor. No fui valiente.

No me abandona. Siempre está a mi lado. 

La sombra de haber sido un desdichado.

 

El 19 de diciembre, Vargas Llosa en el periódico digital El confidencial, declaró: No sabemos si hay otra vida, así que lo mejor es aprovechar la que tenemos y mantener siempre viva la ilusión. Nunca he temido a la muerte, sino a la muerte en vida, la falta de entusiasmo, de alegría; yo tengo la suerte de haber llegado a esta etapa con más proyectos de lo que tengo tiempo de afrontar y un camino adelante al que mirar”.

Existen numerosos poemas que refuerzan la idea de no rendirse ante la búsqueda de la felicidad, como este poema de Walt Whitman, No te detengas.

 

No te detengas

 

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,

sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

……….

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías

sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.

Nos derriba, nos lastima,

nos enseña,

nos convierte en protagonistas

de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,

la poderosa obra continúa:

Tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar,

porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores:

el silencio.

La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes.

Huye.

“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,

dice el poeta.

……..

Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,

pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.

Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca
 tener la vida por delante.

Vívela intensamente,

sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro

y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.

Las experiencias de quienes nos precedieron

de nuestros “poetas muertos”,

te ayudan a caminar por la vida

La sociedad de hoy somos nosotros:

Los “poetas vivos”.

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas

 

Walt Whitman

 

Acabo  con  esta estrofa de Gil de Biedma: 

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Advertisements

About Azul, verde y a veces gris

Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid. Licenciada en Criminología por la Universidad Europea de Madrid. Máster en Perturbaciones de Audición y Lenguaje por la Universidad Autónoma de Madrid. Profesora de Educación Secundaria en Comunidad de Madrid. Jefa del departamento de Orientación en un instituto público de Madrid. Coautora del libro "Películas para trabajar en el aula" (2012). Autora del libro "Educando con cine" (2017)
This entry was posted in Reflexiones. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s