Cantabria, azul, verde y a veces gris.

IMG_20180820_165420

Cantabria, azul, verde y a veces gris

Cantabria, azul, verde y a veces gris

 

Cantabria,

mar  azul, verde y  a veces gris

Cantabria,

montes  verdes, grises y a veces azules.

Cantabria,

cielo gris, azul y a veces verde.

Cantabria sabe a sardinas asadas, a anchoas, a cocido montañés, a queso picón,  a rabas, a sobaos y a quesadas

El Cantábrico,  allí, de niña descubrí la mar y entre sus infinitas, frías y bravas olas aprendí a nadar. Fue en sus playas de arenas finas y suaves, dónde   construí castillos y fortalezas, busqué conchas y caracolas, que posteriormente, guardaba con nostalgia, en tarros de cristal con una pizca de aquellas arenas, mi pedazo de playa, para la gran ciudad sin mar.

No recuerdo que sentí la primera vez que contemplé el mar, ni cuando me  tragué olas sin querer…, pero  guardo en el álbum de mis sentimientos, cómo reaccionaron mis hijos, ante  su primera vez a orillas de la mar. .. Uno, con alegría, con  saltos y con volteretas se fue adentrando  entre  olas; otro, con una gran  carrera, acompañada de sus brazos extendidos y abiertos, fue directo a  abrazar la mar; y el último,  con miedo y atracción a la par,  le empujaban retroceder, mientras me cogía la mano, asustado, anhelando que le acercase a rozar con sus piececitos,  las aguas marinas de azul y de sal.

Entre las  aguas del Cantábrico,  se han convertido en muchachos valientes y fuertes, siempre se bañan…, ya sea  con nubes, con niebla, con calor, con frío, con sol, con lluvia…, sobre todo con lluvia, sin apenas nadie…, sintiendo las aguas dulces y saladas mezclándose a lo largo de su piel, de su pelo, sin toallas secas que les escurran, solo los  brincos y las cabriolas para entrar en calor.

 

 

 

Cantabria lo tiene todo altas montañas, suaves colinas y la mar…   Sus cuevas que hablan del origen, de la prehistoria ( cuevas de Altamira, Cueva del Castillo y Cuevas de Las Monedas, ambas  en Puente Viesgo, Cuevas de Hornos de Peña en Corrales de Balbuena, Cullalvera  y Covalanas en Ramales de la Victoria, Cueva del Pendo en Escobedo de Camargo).

La arquitectura de sus casonas y palacetes, junto a  la de muchas de sus escuelas, que fueron construidas por los indianos, todas ellas perfectamente orientadas, bien asiladas, soleadas y muy bonitas, en esas condiciones, sin duda, se aprende mejor, y se educa  la belleza… Destacar solo algunas de sus construcciones más reconocidas como el Palacio de la Magdalena, o  El Centro Cultural Botín del arquitecto,  premio Pritzker, Renzo Piano, en Santander; Comillas con El Capricho de Gaudí , el Palacio de Sobrellano y su cementerio , que por su ubicación, y con  su ángel de piedra blanca que ha ido adquiriendo con los años  una  tonalidad gris,  sobresale por encima de la tapia, trasmitiendo  una sensación de guarda, custodia y vela de   sus muertos, que sobrecoge.

1533880388184

Es una delicia el pasear entre las calles  y callejuelas de sus pueblos con encanto como Santillana del mar, Bárcena la Mayor, Potes, Castro Urdiales, Limpias ( famosa por su Cristo ), Comillas, San Vicente de la Barquera, Liéganes ( con su leyenda del Hombre Pez, y su Balneario), Cartes, Garabandal ( con la casa museo de Cossio,  y famosa villa por las apariciones de la Virgen  a unos pastorcillos, a mediados del siglo pasado) Carmona, la Puebla Vieja de Laredo ( en el s XV partieron de este puerto, Isabel la Católica y su hija Juana hacia Flandes; y  en el s XVI desembarcó en Laredo, Catalina de Aragón y años más tarde tuvo una arribada una de las naves de Colón, y  desembarcó en 1556, Carlos V).

Las iglesias de Cantabria están situadas en enclaves privilegiados como La Bien Aparecida  o la ermita de las Nieves (por sus espectaculares vistas), el monasterio de  Santo Toribio de Liébana, o la hermosísima Santa María de Lebeña por su sencillez  y encanto… Hay una iglesia románica que merece la pena visitar, La colegiala de san Pedro en Cervatos, por   la gran variedad de motivos eróticos que presenta. No quiero dejar de mencionar un lugar, que para mí tiene un significado muy especial y  entrañable, El Real Santuario de Montes Claros (s.VIII), es un paraje rodeado de robles, hayas, avellanos, con matorrales de árgomas, helechos, brezos, desde allí se puede ver parte del valle de Campoo y el río Ebro. Este bello lugar lo eligió mi abuela María para casarse, fue siempre una romántica, consiguió convencer a todos que ese era el lugar y no otro, obligando a los invitados a tener que  desplazarse en carruajes, carretas y caballos… En su época de novia de mi abuelo Valentín, le escribía una carta diaria que iba a echar a Aguilar de Campoo, para ello tenía que atravesar un monte a píe,  ni las prohibiciones de sus padres, ni la nieve, ni la lluvia, ni el sofocante calor, ni si quiera la fiebre cuando estuvo enferma, fueron impedimento, para que al joven Valentín cada día hasta el día de su boda, le faltara ni un solo día una carta, de la joven y soñadora, María.

Los bosques y Parque Naturales de Cantabria, merece la pena perderse entre su naturaleza, aun con escondrijos sin domesticar y  disfrutar plenamente  con todos los sentidos. Los Picos de Europa, valles del Saja- Besaya, o por los montes donde está el nacimiento del río Asón,  el Bosque Aá. Caminar por entre robles, hayas, castaños,  eucaliptos,… si además, la tierra está húmeda se intensifica los olores y los colores, no es raro encontrase por sorpresa con algún jinete cabalgando entre estos páramos como salidos de una novela del siglo s.XIX. Entre los animales que habitan esta tierra están la nutria, el tejón, la comadreja, rebecos, ciervos, el zorro, lobo ibérico y osos, sin olvidarnos de que en algunas zonas de los bosques te puedes cruzar con grupos de mariposas de color azul. Las sensaciones y emociones que trasmite el pasear entre los bosques que rodean el mar, escuchando el romper de las olas mezclada con los sonidos del campo. Cantabria es principalmente verde con brumas y nieblas, que nunca estorban, ni sobran.

Hay una excursión en la que se atraviesa un bosque conde las ramas y las raíces de ambos lado del camino se entrecruzan formando un túnel que conduce una bajada de 700 escalones altos y muy empinados, a medida que desciendes la retina se va llenado de vistas impresionantes, hasta llegar al Faro del Caballo, pero luego está el regreso…, otra vez ¡los 700 escalones!, parece que nunca se acaban, me falta el aire, creo que llegar es inalcanzable, pero se consigue, el esfuerzo, sin duda mereció la pena, un reto repleto de imágenes inolvidables que producen un montón de conmociones, vibraciones y sentimientos.. Pasan los años y sigo descubriendo un pueblo, o una cala, o una playa, o un bosque nuevo…, todavía quedan lugares poco frecuentados, senderos casi olvidados que conducen a espacios increíbles, este año he conocido el espectacular Bosque de Secuoyas del Monte de Cabezón.

La zona costera de Cantabria dispone de playas de 7 kilómetros como la de Laredo, la playa de Langre cercada por un acantilado ce 25 metros de altura, la extraordinaria  playa de Noja repleta de rocas que invaden el mar. La playa del Sardinero en Santander, una de las playas urbanas más bonitas del país. Recomiendo coger los barcos (pedreñas) que salen de la Bahía de Santander y llegan a  playa del Puntal (Somo,…), una lengua de  arena  que separa la desembocadura de la Ría de Cubas del mar abierto. Playas del Parque Natural de Oyambre, en la que se juntan las dunas con la vegetación. La  Playa de los Locos en Suances, situada bajo un acantilado, desde lo alto del mismo se puede contemplar maravillosas puestas de sol.  Siempre me ha llamado la atención el nombre, ¿te vuelve loco la playa, o es que  atrae a los locos, o es refugio de psiquiatras y psicólogos, sin duda, los verdaderos locos,.

La costa quebrada es de una belleza tan impresionante que te deja sin habla, faltan los calificativos destacan la Playa de Arnia, con islotes, acantilados de roca caliza y una plataforma de abrasión dónde llegaba la antigua costa; la playa de los Covachos tiene un islote que solo se puede acceder cuando hay baja mar. Y hay otras…, que me guardo el nombre como un valioso secreto, que solo a pocos podré revelar. Necesito volver perenemente e impregnarme de ese lugar, de sus imágenes, de sus olores, de su tacto, respirarlo ya siempre, sentir el privilegio de estar ahí y formar parte de ello. Es una playa tan extrema en todo, casi salvaje en un día gris, a veces casi solitaria, otras poco frecuentada… Los grises, las nubes oscuras, las piedras la protegen de invadirla, dejar las huellas en su  arena húmeda es revivir un personaje de las hermanas Brônte. Resulta tan bella, pero inhóspita que reta a que te atrevas a pisarla, a tocarla, a sentirla…,la arena te golpea de forma violenta la cara, las piernas, los brazos…, el viento te empuja para echarte, pero entre las nubes negras, se cuela un instante una hebra de sol que lo ilumina todo, te acaricia y te da todo el calor. Me gusta así salvaje, arisca, abrupta y extremeñamente  bonita, bella a rabiar. Me atrapa, no escribo su nombre, lo guardo para mí, es mi bello secreto en el mundo.

 

Sobre la gastronomía cántabra, puedo decir que me gusta el chocolate con picatostes  de Límpias y de Líerganes, las anchoas de Santoña, las sardinas de Laredo, el cocido montañés de Bárcena la Mayor o de Carmona, los sobaos y quesadas del Valle del Pas, los helados junto al Casino de Santander, los quesos de Líebana, el orujo de Potes  y las rabas de todos sus pueblos, pero un poquito más las del El Pescador en  Laredo.

 

Todo el norte pose una enorme belleza,  Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, no sabría decir cuál más, pero me quedo con Cantabria porque se quiere más lo que mejor se conoce, cómo curiosidad, algunos de los apellidos de mis antepasados tiene el nombre de pueblos cántabros. Nunca desde que era una niña he fallado  a su cita, además  allí tuve la suerte de  trabajar  un año, y cuando estoy cansada o triste o simplemente  sueño con un lugar que me gusta mucho, siempre pienso en paisajes, imágenes de esta tierruca, de esta maruca.

Me encanta todo de Cantabria sea con sol o con lluvia, en calma o con viento, en verano o en invierno. Siempre se  sabe que has llegado a Cantabria porque  de repente, todo se vuelve más verde, y las vacas están más gordas y plácidas, y  en las barcas de los pescadores siempre hay  perro de aguas cántabro blanco mirando al horizonte, y todo es tan bonito que  ya  no sabes para donde mirar porque todo lo que ves te gusta tanto…. Adentrarse en Cantabria es estar dentro de todas las tonalidades del verde, del azul y del gris.

El  primer amor, junto a un mar especialmente verde, bajo un cielo  azul muy claro, rodeado de  montes abrazados por una intensa niebla gris… Cantabria es aún más hermosa con besos y caricias, pero cuando faltan…, un halo de tristeza, en ocasiones,  empaña a sus verdes, enturbia a  sus azules y  a sus grises le cubre de más nubes, pero aun así, sigue siendo muy bella.

Siempre reaparezco  en Cantabria, tanto si me pierdo como si no me pierdo, tanto si estoy contenta o triste, saber que está ahí y siempre puedo volver, me da la fuerza, la energía, la paz necesaria para seguir un día más, y otro y otro y otro, hasta que pueda  regresar de nuevo y otra vez y siempre.

 

 

Advertisements

About Azul, verde y a veces gris

Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid. Licenciada en Criminología por la Universidad Europea de Madrid. Máster en Perturbaciones de Audición y Lenguaje por la Universidad Autónoma de Madrid. Profesora de Educación Secundaria en Comunidad de Madrid. Jefa del departamento de Orientación en un instituto público de Madrid. Coautora del libro "Películas para trabajar en el aula" (2012). Autora del libro "Educando con cine" (2017)
This entry was posted in Viajes. Bookmark the permalink.

8 Responses to Cantabria, azul, verde y a veces gris.

  1. Genial… Fabiola/ ¡Una maravilla!

    Like

  2. Muchas gracias !!!
    Es un lugar muy para mí, lleno de recuerdos y sebtimientos.

    Liked by 1 person

  3. Perdona, te contesté deprisa y ha quedado incompleto el mensaje.
    Muchas gracias!!!
    Son lugares muy especiales para mí, que me emocionan intensamente.

    Like

  4. Loreto says:

    Algún dia me dirás cuáles son esas playas…..precioso y muy poético.me gusta la selección de fotos. Genial

    Like

  5. Muchas gracias.
    Claro que te diré donde están esas playas!!!

    Like

  6. Yango says:

    Reblogged this on Multiversidades. Trato aquí de múltiples versiones del mundo, y lo hago desde Sarón, Cantabria, España. and commented:
    Muchas gracias por compartir. Felicitaciones y saludos desde Sarón.

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s